Inspirado por el viaje de Ricardo Díaz De La Vega cuando llegó por primera vez en los Estados Unidos.
Antes de convertirse en un emprendedor en serie, filántropo, y constructor de la tecnología, la historia de Ricardo comenzó hace más de 20 años con una simple realidad—a partir de cero en un nuevo país, trabajando largas horas, y a buscar oportunidades donde otros veían limitación.
Pero incluso entonces, él no piensa como un empleado—pensó como un generador.
Él comenzó a identificar formas de crear valor para la gente alrededor de él, ayudando a los compañeros de trabajo de acceso a los productos que necesitaban, pero no tienen el tiempo o el acceso a ellos mismos. No solo se trata de hacer un ingreso extra sino que se trata de la resolución de problemas, la creación de conexiones, y la construcción de confianza.
Luego introdujo algo diferente.
Como una cortesía, empezó a organizar a los pequeños regalos de simple momentos de emoción que reunió a la gente.
Era simple.
Era genuino.
Se crea energía.
Y lo que es más importante... es revelado algo poderoso:
La gente no sólo compran productos que responden a las experiencias, a la comunidad, y la posibilidad de algo más grande.
Que visión temprana de tiempo se convertiría en lo Épico Mundo de los Sueños representa hoy en día.

